Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP)

El síndrome de ovario poliquístico se reconoce con las siglas SOP. La palabra síndrome hace referencia a que es un conjunto de signos y síntomas. Aparece en un 5-10% de las mujeres en edad reproductiva.

Diagnóstico

Actualmente para su diagnóstico se utilizan los criterios de Rotterdam que establecieron un grupo de expertos en 2003.

Los criterios se basan en la presencia de:

  • Oligo o anovulación.

  • Signos clínico y/o bioquímicos de hiperandrogenismo

  • Observación “quistes” en la ecografía (>= a 12 folículos de > 2-9 mm Volumen ovárico de >10 cc)

La presencia de dos de estos tres criterios es suficiente para el diagnóstico de SOP.

Posteriormente la Sociedad de Exceso de Andrógenos (AES) en 2006 hizo una revisión bibliográfica evaluando los diferentes fenotipos y su morbilidad a largo plazo. Este grupo concluyó que sólo las mujeres con hiperandrogenismo clínico o bioquímico presentan un mayor riesgo metabólico y cardiovascular a largo plazo. Por tanto, el diagnóstico de SOP requiere de la presencia de hiperandrogenismo.

Oligovulación o Anovulación

Como su nombre indica consistiría en no ovular o hacerlo pocas veces al año. Para entenderlo mejor. Tras una ovulación en la que no ha habido embarazo, se produce la menstruación. Lo que ocurre si no ovulas es que no verás menstruación o que habrá ciclos muy largos en los que al final se produce un sangrado disfuncional. Es decir, los estrógenos habrán hecho crecer el endometrio pero llega un punto en el que el útero no puede mantenerse y ante la falta de progesterona (porque no hay cuerpo lúteo al no haber ovulado), el endometrio acaba por desprenderse. Se considera amenorrea tres meses sin menstruación y oligomenorrea sería menos de nueve menstruaciones en un año. Hay matices que iremos desgranando poco a poco en los documentos de conocimiento de la web por su complejidad y para facilitar la comprensión.

Signos de Hiperandrogenismo

Es un exceso de andrógenos en el cuerpo que van a dar una serie de síntomas y signos.

Podemos diferenciar:

  • Hiperandrogenismo clínico: se refiere a síntomas y signos que podemos apreciar al observar y explorar a la persona. Estos son:

    • Alopecia androgénica: pérdida de cabello en la parte central y media de la cabeza

    • Hirsutismo: excesivo desarrollo de vello facial y corporal en zonas androgenodependientes. Escala de Ferriman-Gallwey para valorar el hirsutismo.

    • Acné: el hiperandrogenismo estimula la seborrea. Además puede haber sobreexpresión de la enzima alfa 5 reductasa en las unidades pilosebáceas

    • Alteración de la regularidad menstrual: el exceso de andrógenos afecta a los niveles de FSH y LH alterando el desarrollo folicular. Hay un mayor reclutamiento de folículos para intentar madurarlos. El desajuste hormonal hace que haya más folículos preantrales y antrales pero sin conseguir una correcta maduración de los mismos. Este trastorno afecta directamente a la ovulación, lo que se traduce en alteraciones menstruales.

  • Hiperandrogenismo bioquímico: significa que vemos alterados valores en la analítica de sangre. Hay varios parámetros para evaluar aunque no hay consenso fijo. Al valorar cada parámetro nos puede orientar sobre en qué glándula puede estar ocurriendo la sobreprodución de andrógenos. Por ejemplo:

    • Testosterona: se fabrica en las células de la teca de los ovarios. Nos interesa conocer las testosterona libre que es la verdaderamente activa. Podemos medirla tal cual. Hay una opción que consistiría en medir el cociente de la testosterona total y la globulina transportadora de hormonas sexuales (SHBG) con la fórmula (TT/SHBG x 100).

    • Androstenediona: 50% en ovarios y 50% en glándulas suprarrenales. Si sale aumentada, nos puede indicar una mala sulfatación. Es una via de metabolización de andrógenos. Nos interesa que funcione correctamente para eliminar el exceso de andrógenos.

    • DHEAs: en las glándulas suprarrenales

    • Ratio FSH/LH: hasta en un 50% de los casos de SOP, hay una elevación de LH con respecto a FSH al inicio del ciclo. De este modo veriamos un ratio invertido a por encima de 2 favor de LH sobre FSH.

    • Hormona antimulleriana (AMH): se relaciona con el recuento de folículos antrales. Sabemos que en el SOP hay un fallo en la maduración folicular por lo que es común ver varios folículos intentando madurar. No es un valor determinante de SOP si se evalúa de manera independiente. Puede confirmar el diagnóstico si se evalúa en un contexto de signos y síntomas de SOP junto a otros factores bioquímicos alterados que indican hiperandrogenismo.

    • 17 OH Progesterona: nos serviría para diferenciar el SOP de fenotipo metabólico respecto al adrenal. Este parámetro suele aumentar más en el fenotipo adrenal

    • Otros datos muy interesantes: evaluar la resistencia a la insulina (glucosa basal, insulina, hb glicosilada, indice HOMA IR), evaluar el cortisol, colesterol, entre otros, nos ayudará a orientarnos hacia diferentes fenotipos y así poder adaptar el posterior abordaje.

Ecografía

Durante mucho tiempo se ha utilizado la ecografía como método diagnóstico del SOP. Esto llevó a muchos falsos positivos. ¿Qué significa? que muchas mujeres eran diagnosticadas de SOP sin serlo. ¿Por qué pasa esto?

Los folículos son sacos donde están los óvulos todavía inmaduros. Todas las mujeres tenemos folículos pero en el ovario poliquístico hay más cantidad de ellos de lo considerado normal. Al ver muchos folículos ya se diagnosticaba de SOP. Esto es incorrecto porque un ovario de apariencia poliquística no tiene porque ir unido a signos y síntomas como sí pasa en el SOP.

De hecho, tener más folículos puede ser una variante de la normalidad. En concreto, un tercio de las mujeres pueden presentar un ovario poliquístico ecográficamente y no necesariamente sufrir el síndrome (signos y síntomas asociados). Por contra también debo decir, que un ovario aparentemente normal no excluye el SOP. ¿Entendéis la importancia de los criterios diagnósticos? Por eso es tan importante realizar una buena historia clínica ante una ecografía con ovarios poliquísticos. Para poder diagnosticar o no de SOP.

Parece aparentemente sencillo de diagnosticar pero es difícil de abordar en la práctica clínica. Esto es debido a la gran variedad de fenotipos que es posible encontrar. El fenotipo lo constituyen los factores observables en cada persona que presenta SOP. Es decir, que puede tener SOP una persona con signos de hiperandrogenismo clínico (al verlo aparentemente) y ecografía compatible con multiples foliculos será más fácil el diagnóstico pero también podemos encontrarnos una persona con ciclos largos, no signos de hiperandrogenismo físico lo que no te hace pensar de inicio en un SOP.

Tratamiento integral

Cuando una persona es diagnosticada de SOP debería abordarse a nivel multidisciplinar. En base a los signos y síntomas intentar establecer qué fenotipo expresa. ¿Hay un gran componente metabólico?, ¿Su alteración está relacionada con su eje de estrés?, ¿es mixto? Realmente se deben de tener muchos factores en cuenta por lo que no es nada fácil el tratamiento.

Resistencia a la insulina (RI)

Se ha visto que un gran porcentaje de mujeres con SOP presenta una resistencia a la insulina (RI). Esto tiene consecuencias a nivel del organismo porque nos encontramos en un escenario de prediabetes. La insulina elevada, estimula las células teca del ovario, quien fabrica más andrógenos. Por otro lado, la hiperinsulinemia junto con el hiperandrogenismo vuelven más rápido el pulso de GnRH estimulando la síntesis de LH a nivel hipofisario. Esto altera el eje hipotálamo-hipófisis-gonadal.

Hay fenotipos más complicados y en los que no se observa esta condición metabólica clara. Estas personas presentan una tendencia más adrenal. Es decir, su energía está en el eje de estrés, que es el de la supervivencia. Imaginate estar siempre corriendo delante de un león, ¿no te parece agotador?. Su eje hipotálamo-hipófisis gonadal queda en un segundo plano. Esto es aparentemente sencillo de explicar pero difícil de abordar. Tendremos que acompañar y ayudar a que esa energía se reequilibre entre ambos ejes. En estos casos es el médico quien debe hacer un diagnóstico diferencial del SOP con: tumores ováricos secretores de andrógenos, Síndrome de HAIR-AN, Síndrome de Cushing, entre otros. Una vez descartadas las patologías con síntomas parecidos, podemos comenzar con nuestro abordaje integral.

Intervenciones destinadas a mejorar la situación metabólica tendrá beneficios sobre nuestro eje reproductivo. En los casos del adrenal también será interesante aplicar acciones que induzcan a la calma del sistema.

¿Cómo empezamos?

Haciendo hincapié en los estilos de vida. Será importante el ejercicio físico (más o menos intenso dependiendo del fenotipo), una alimentación adaptada (guiada por un nutricionista o dietista especializado en el síndrome) que te ayude a mantener unos niveles de glucemia estables para evitar los picos de insulina, una correcta gestión del estrés, etc. Una vez asentadas las bases del estilo de vida, veremos los cambios que se producen en el cuerpo. Entonces podremos plantearnos el uso de suplementos y/o fitoterapia que nos den un empujón al tratamiento y al correcto funcionamiento del organismo. Nos centraremos en mejorar la maduración del folículo, restablecer el pulso GnRH o en mejorar la eliminación de andrógenos en nuestro cuerpo. Todo ello de manera personalizada.

Si estás leyendo esto y te han diagnosticado de SOP, busca un profesional que te acompañe de manera integral en el abordaje de esta condición.

Bibliografía

Estudio y tratamiento de la anovulación en el síndrome de ovarios poliquísticos (2017). Prog. obstet. ginecol.(Ed. impr.), 505-516.

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Celis, A., Campos, J., & Yamal, I. D. Ovario andrógenico. Medicina Reproductiva, 15

Castelo-Branco, C., & Peralta, S. (2005). Hiperandrogenismo ovárico. Valoración clínica y terapéutica. Clínica e Investigación en Ginecología y Obstetricia, 32(6), 244-256.

Silva, V. R. (2010). Síndrome de ovario poliquístico e infertilidad. Revista Médica Clínica Las Condes, 21(3), 387-396

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